martes, 15 de marzo de 2016

El Trino del Diablo de Pierre Nodoyuna

Parecía ese momento en el que te fallan los planes... Pero los amaneceres cambian de color con una sonrisa, surge una mano de otra dimensión, y como un gran agujero negro atrae toda la gravedad con tanta fuerza hacia ella que se detiene el mismo tiempo en sus labios.

Sus ojos eran como dos agujeros de gusano que parecían atraparme para volver a lanzarme en el otro extremo de la galaxia que estaba creando dentro de mí, más allá del horizonte de sucesos que se escondía bajo cada capa de su piel. Y en aquel instante la pregunta que llevaba siglos manteniendo en vilo a toda la humanidad tambaleó mi alma hasta sus cimientos; ¿Qué hay más allá?

Era como el instinto de supervivencia de la misma especie humana. Eran como olas, ondas gravitacionales surgidas de una supernova que iba arrasando con cada trozo que golpeaba de mí. Y yo estaba a la deriva en aquel mar de estrellas nacientes de las que era imposible apartar la vista, del que no parecía que fuera a haber fin, ni que lo quisiera...

Aquello fue una tenaza helada que parecía extraer el vacío de las numerosas lunas que orbitaban a su alrededor, y que dirigía hacia mi en una elipse perfecta que rozaba mi lado para después volver sometiendo mi cuerpo a la fuerza centrípeta que organizaba la vorágine espacio-temporal en la que entraba. Mi córtex prefrontal sufría tanto que al lado de aquello la fuerza G de nivel 10 a la que estaba acostumbrada mi mente era un juego de niños.

Mi mundo entero se derrumbaba, mi planeta yacía ante mí en mil pedazos atravesado por aquello cometas que a tanta velocidad habían irrumpido en el sistema solar por el que vagaban mis pensamientos.

"Y que ni tan siquiera he empezado a describir sus ojos..."

En aquel instante ya no sabía qué me daba más miedo, si el universo que veía surgir delante de mis narices, tragándoselo todo a su paso o la sonrisa de imbécil que alumbraba mi cara por momentos, que avanzaban con la relatividad del tiempo...

Tic, tac...
Tic [...], tac...
Tic...


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