martes, 8 de marzo de 2011

Lluvia

¿Lo oyes igual que yo? No para de chillarnos, parece enfurecido, montando en una cólera divina mucho más allá de nuestras cabezas. ¿Qué querrá que hagamos? Siempre se porta tan mal con nosotros, deshaciéndome en nervios y calmando tu fuego, pero siempre desde la sombra y el silencio permanece espectante. Mudo es el sonido de la noche, o por lo menos lo fue, hasta que comenzó a salir de su refugio para gritar con boca de acero. Lo peor de todo esto, es que, como siempre, sin equivocarte, has acertado...
Me ha vuelto a llover volviendo a casa.

1 comentario:

Anónimo dijo...

la noche jamás fue muda, la lluvia siempre nos ha acompañado y quizás el cielo me iluminó para acertar... mientras tu temblabas yo parecía desacerme en la nada, como el agua de un lago, tranquila, serena, mirándote a los ojos y notando como por primera vez, te mostrabas acojonado...