lunes, 20 de diciembre de 2010

Desafiné, la destrocé.

Todo en esta canción suena descompasado, le he perdido el ritmo al corazón, pues intentando componer una sinfonía de infinita melodía he acabado por destrozar tríadas y arpegios. He roto los sostenidos y chillado a los becuadros, llorándole a los bemoles, acomodándome en la clave de Fa, pero ha girado, y he caído a un mar de eternos compases que no se prestan a la interpretación...
"Esa nota no está en la escala."
¿Dónde he perdido los acordes mayores? ¿Por qué me veo rodeado entre menores y disminuídos? ¿Acaso me he condenado yo mismo a un ritmo de metrónomo tan pausado que mi corazón late a mayor velocidad?
Es él el que me pide que acelere y no me pierda, que continúe la melodía y no me rinda, pero tanta nota con connotación dramática no me deja descansar y esperar a que vuelves... Ah, ese maldito Mim, abandona ese Loco Mundo y se posa en mi cabeza, llenándola de nostalgia, y escribo y escribo, Y no lo consigo...

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