jueves, 1 de julio de 2010

¿Tú crees?

-¿De veras nos sentimos humanos?
-Más o menos. Porque lo somos, ¿No?
-Claro, pero, ¿porqué más o menos? ¿Por qué no es un sí rotundo?
-Quizá porque no podemos disfrutar de esa libertad sentimental humana tan característica del hombre como la razón, sin tener que atender a ciertas restricciones.
-Y eso es un problema, por supuesto. ¿Cómo burlamos esas restricciones?
-Nos es imposible burlarlas, son como lagunas legales impuestas por nuestros principios, sobre las que no tenemos jurisdicción. Habría de darse el caso de dejar de ser seres racionales, y de que perdamos cualquier indicio de ideología sana para poder hacer uso de esa libertad, que ironía, ¿no?
-Entonces, tenemo que hacernos a la idea de que mientras conservemos la serenidad y no cedamos a nuestros instintos, no podremos disfrutar de una sana libertad...
-No te confundas, en realidad, ahora que lo pienso, es posible disfrutarla.
-¿Cómo? Si puede saberse...
-Haciendo que nuestra razón y nuestros instintos coincidan con los de las personas que deberían vivir con nosotros en ese paraíso.
-(...)
-Lo sé, es completamente imposible, nadie coincidirá jamás con nosotros, pero piensa que nos quedan los sueños y las letras, dos mundos como los nuestros donde podemos construir un paraíso limpio de impuestos sentimentales...

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