lunes, 5 de octubre de 2009

Y es ella...


Ah, mi amor, mi esposa, la Muerte, que robó la dulzura de tu aliento, no ha rendido tu belleza, no te ha conquistado. En tus labios ymejillas sigue roja tu enseña de hermosura. ¿He de creer que la incorpórea Muerte se ha enamorado y te guarda aquí, en las sombras, como amante? Contigo he de quedarme para ya nunca salir de este palacio de lóbrega noche...

2 comentarios:

Aleho Limón dijo...

me fascina esta foto! es genial!
de donde sacas todos estos textos? me gustan mucho! ;)

Chris dijo...

Romeo y Julieta...
Nunca terminaré de entender esta historia...