sábado, 26 de septiembre de 2009

Dolor de cabeza...

Recuerdo sensaciones de tiempos pasados, retazos de algo que ocurrió hace un tiempo, y me duele la cabeza, y la espalda, todo se convierte en una espiral de malestar general que descoordina mi vida, aun a sabiendas de que poca cosa puede ya salir mal, a menos que de repente la vida se cebe conmigo de manera desmesurada y me convierta en alguien completamente depresivo, pesimista y sobre todo, indiferente.
Vagamente recuerdo que yo siempre tenía cabida en todo, es decir, ni siquiera era necesario entrar por mi pie, ya que para cualquier cosa, por pequeña que fuese, ahí estaba Víctor para ayudar, para hacer lo que hiciese falta, aun más si es por amigos, pero de repente las cosas cambian, no he perdido mi olfato ni mi intuición y algo me dice que no sólo yo, aunque que he de admitir que algo sí que lo he hecho, he cambiado. Todo se ve diferente, y apenas distingo lo que era de lo que es, es decir, los tiempos actuales son tranquilos, pero... Soy terriblemente humano, y cómo ya tengo lo que siempre he querido, ahora quiero más todavía, el problema de la ecuación se haya aquí... ¿Qué es? No pienso entrar a añadir variables y toda clase de términos que no me ayuden a resolver, pues en este caso no necesito hacer ecuaciones, sino algo que de verdad llene un vacío que está lleno pero... es cómo llenar un estómago de aire, puede que no sientas hambre, pero al cabo del tiempo tus necesidades biológicas empiezan a mostrarse.
Es algo tan difícil de explicar... Necesito... Eso... Aquello que siempre me ha hecho falta... ¿Porqué en tantos años de investigación las personalidades de nuestro planeta no le han puesto un nombre? Estoy HARTO de intentar describir lo que necesito, lo que me pasa, y sin embargo sólo en un recodo de bendita tranquilidad soy capaz de pararme a pensar y decir "se acabó, no aguanto más" y entonces es cuando dejo de buscar, bien, pues es la inflación de mi "estómago" es algo que calma mi hambre vital y me da tiempo, tiempo para perderme en el olvido, para dar una explicación a lo que me pasa sin haber hecho nada por abolir ese vacío... Y todos los días la misma cantinela, depués de hacer cualquier actividad que me despeje de la cuestión central que gobierna mi vida... ¿Qué diantres estoy buscando? Quizá, cómo humano materialista lo que en verdad busco sea algo que no puedo alcanzar... O puede que se dé el caso de que cómo persona espiritual sea incapaz de llegar al "nirvana"(por llamar de algún modo a el conjunto de sensaciones que podría ser que estuviese buscando) que se plantea cómo meta de mi vida, y la verdad, ¿perdería la gracia mi existencia al alcanzar la meta? Si esque no busco nada más, ¿acabaría instantáneamente?
De ambas cuestiones puedo sacar una conclusión simultánea común para ambas, y es, que sea lo que sea que estoy buscando, sea espiritual o material, o al nivel que sea, es algo que contando con mi cualidades y con mis posibilidades actuales soy completamente incapaz de alcanzar... Pero puedo disfrutar cómo si fuese una persona normal, mientras tanto, de los placeres que ahora me ofrece la vida y la juventud, con el condicionante y el miedo en el cuerpo de que pierda el autobús que dé sentido a mi búsqueda...
Pero se me ocurre otra cosa... ¿Qué sentido guarda no el objetivo, sino la búsqueda? Sin más ánimo de aburrir al respetable, me despido dejando pendiente ese ensayo para otro día, o en su defecto otra noche en la que sienta que mis dedos puedan deslizarse sin tocar apenas cada carácter...
El Mago...

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